Reseña de ‘Flock, colibri, oil’ en Abus Dangereux n.º 28 (octubre-noviembre 1992)

Reseña publicada en la revista francesa Abus Dangereux y firmada por C. M.

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Musicalement, je préfère cet album au premier. La valse ininterrompue de la guitare, le long ruban sonore et inspiré sont peu différents. On sent, cependant, que le métier est mieux rentré, ce qui se traduit par un jeu plus subtil et équilibré de la part des musiciens (passés de trois à quatre). Et rien n’empêche les variations de rythmes et d’intensité. Le disque a été réalisé au Chalet et —c’est précisément là que le bas blesse— produit par Yon & José (chant et guitares), les deux piliers du groupe. Tout ce qui est vocal, surtout, souffre de bâillonnement, de tendances à l’étouffement, sûrement involontaires mais apparentes et gênantes. Ces manquements au respect des proportions portent un peu préjudice au son et me pousse à croire que le producteur précédent aurait dû être conservé. Ce serait dommage de se laisser arrêter par ce problème. Cette sorte de rock proche par exemple de celui des excellents Dirty Hands (Cancer Moon sont Espagnols) trouve sa meilleur définition dans le titre du premier LP du groupe: hanté par le serpent… un soir de pleine lune de préférence.

Traducción:

Musicalmente prefiero este álbum al primero. El baile ininterrumpido de la guitarra y la amplia e inspirada paleta sonora son muy parecidos. Se percibe, sin embargo, que el oficio está mejor encajado, lo cual se traduce en un juego más sutil y equilibrado por parte de los músicos (que pasan de tres a cuatro). Y nada entorpece las variaciones de ritmos y de intensidad. El disco ha sido realizado en el Chalet y está —es precisamente ahí donde se resiente— producido por Yon y José (cantante y guitarrista), los dos pilares del grupo. Toda la parte vocal, sobre todo, está amordazada, con una tendencia a apagarse seguramente involuntaria pero notoria y molesta. Estas carencias con respecto a las proporciones suponen un pequeño perjuicio al sonido y me hacen creer que deberían haber conservado al productor anterior. Sería una lástima verse frenado por este problema. Este tipo de rock, cercano por ejemplo al de los excelentes Dirty Hands (Cancer Moon son españoles), tiene su mejor definición en el título del primer LP del grupo: encantado por la serpiente… preferiblemente en una noche de luna llena.

Entrevista en Noise Club n.º 1 (1992)

Entrevista de David Fernández Abel para el primer número del fanzine Noise Club (publicación del sello madrileño Por Caridad Producciones) en la que Josetxo Anitua contesta a una batería de preguntas sobre varios aspectos de Cancer Moon desde sus orígenes hasta la salida del segundo LP, Flock, colibri, oil.

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Entrevista en Mamorro n.º 13 (¿1992?)

Cancer Moon en Mamorro nº 13

Entrevista conducida por Txema Agiriano para su fanzine Mamorro, motivada por la aparición de Flock, colibri, oil pero en la cual apenas se habla de este disco y sí del tortuoso itinerario que se vio obligado a seguir el dúo en el interregno que separa el primer y segundo disco. Calvarios contractuales, contactos fallidos con discográficas, inestabilidades de la formación y apuntes hacia un utópico exilio de autosuficiencia que ya fueron tratados en entrevistas anteriores, pero que se pormenorizan en este texto con especial detalle.

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Entrevista en El Correo (agosto 1992)

Firmada por Luis Miguel Seron, en ella se habla sobre todo de la grabación del segundo elepé, aunque también hacen en ella públicas unas declaraciones mucho más moderadas, y posiblemente más cercanas a la realidad, acerca de su relación con Gonzalo en el estudio durante la grabación del primer disco…

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Reseña de ‘Flock, colibri, oil’ en Ruta 66 n.º 75 (julio-agosto 1992)

Cancer Moon en Ruta 66 nº 75

Reseña de Ignacio Julià para Ruta 66.

CANCER MOON «FLOCK, COLIBRI, OIL»
Munster

Después de un sensacional primer elepé —«Haunted By The Snake»— una de las promesas del rock underground nacional se veía frenada en su impulso por culpa de una discográfica que nunca supo qué hacer con ellos. La historia de siempre. Tres años han tardado en volver a levantar cabeza, y lo hacen con una grabación que es una clara afirmación de que han mantenido intactos su carisma y su potencial. Grabado en Burdeos, en los estudios de Kid Pharaon —que produce, orquestando una sonoridad menos elaborada, más cutre que en el anterior LP—, «Flock… » traduce a música el inhóspito mundo interior de Jon Zamarripa. Y lo hace sin consignas de ningún tipo. Aquí no valen las etiquetas, sólo la comunicación sin paliativos, la descarga eléctrica articulándose en liberación emocional. Los universos paralelos visitados por esta música se caracterizan por una ponzoñosa densidad, una venenosa intensidad. Los nuevos Cancer Moon pueden ser apabullantes, dinámicos o melódicos, pero también inquietantemente atmosféricos. Pocos grupos tenemos en territorio nacional con tanta… uh… personalidad. Lo único que se les podría tirar en cara es lo críptico de las letras —¿dónde van con un título así?—, pero sospecho que no sabrían ser más transparentes. Es su estigma, y su grandeza.

Reseña de ‘Flock, colibri, oil’ en El Mundo (24 de agosto, 1992)

Firmada por F. Chacón.

MÚSICA
NUEVO DISCO
Cancer Moon, retorno al garaje del rock

Regresan los reyes del «sonido garaje» en Euskadi. Cancer Moon. Un dúo integrado por el guitarrista Jon Zamarripa y el vocalista Josetxo Anitua que se mueve a medio camino entre Eibar y Bilbao. Esta formación retorna al panorama discográfico con un segundo elepé, titulado Flock, colibri, oil.
La nueva colección de canciones, editada por el sello independiente vasco-madrileño Munster Records, los confirma como cabeza de lanza de ese pequeño movimiento de bandas vascas que cantan en inglés —La Secta, Los Clavos—. Representantes del rock áspero y psicodélico con innegables reminiscencias de los sesenta, los componentes de Cancer Moon continúan fieles a sus características pesadillas sónicas.
En esta grabación, efectuada en los estudios Le Chalet de la localidad francesa de Burdeos, se vuelve a poner al descubierto todo el cúmulo de sus influencias: The Velvet Underground, The Stooges, Screaming Trees, Sonic Boom, Dinosaur Jr., etc. El culpable de la plasmación de este legado no es otro que Kid Pharaon, el guitarrista francés que ha coproducido el disco.
Como ya es habitual en Munster Records, la nueva entrega de Cancer Moon va a ser distribuida en varios países: Estados Unidos, Australia, Reino Unido, Francia, Suecia y otros. Siempre dentro de un circuito especializado y totalmente independiente.
El dúo vasco ya se distinguió hace un par de temporadas con su primer trabajo, Hunted by the snake y publicado por el sello Polar Records. Una irrupción pujante que garantizó su consideración como uno de los más prometedores grupos de culto de todo el Estado.
Jon Zamarripa y Josetxo Anitua tienen ya un largo historial a sus espaldas. El primero se inició en formaciones como Gazte Ilak [sic] o los muy recordados Primitivos, que renovaron con su desparpajo la escena bilbaina de mediados de los ochenta. En cuanto al otro, formó parte de bandas tan legendarias en el panorama vasco como Los Extraños, Los Raros, La Tercera En Discordia y Jugos de Otros*.
Anitua imprime la auténtica fuerza y personalidad al directo de Cancer Moon con sus características posturas retorcidas y, en ocasiones, hasta provocativas.
En palabras del crítico catalán Santi Carrillo —de la revista Rock De Lux—, «la originalidad de la propuesta de Cancer Moon radica en asumir hasta las últimas consecuencias la no ruptura de un rock previsible en su formato pero estruendosamente reconfortante en sus vapuleos, que son controlados al milímetro en un alarde de dominio sobre la masa de volumen creada. Sobra, quizá, el poso siniestro que se esconde en algunos pasajes o recortes vocales».

 

NOTA*: El autor comete un error adjudicando la presencia en Los Raros y Los Extraños a Josetxo Anitua, cuando en realidad fue Jon Zamarripa.