Entrevista en ‘El Tubo’ n.º 33 (junio 1992)

El Tubo n.º 33

Entrevista realizada para número 33 del extinto periódico El Tubo, por M. A. Gómez, en junio del año 1992. Se refiere básicamente al segundo disco de forma detallada (estaba recien editado), y al periodo de transicion del grupo entre el primer y segundo disco.

―gracias a Andrés de la Mar―

RESPLANDOR, FUEGO Y TEMPESTAD, DE NUEVO AFLORAN YA: CANCER MOON. CARCINOMA LETAL.

El paso de CANCER MOON por la galaxia musical no podía ser efímero. Había aún mucho camino por recorrer y nuevos cancerosos que sumarse a su club privado. Los vaivenes de miembros por la banda, junto con noticias de posibles rupturas debido a silencios pronunciados, barajeo de ofertas de discográficas que no llegaban a cristalizar y los consabidos problemas para el directo no han mermado en absoluto las ganas de prolongar la actividad natural de estos dos seres, Jose Anitua-Jon Zamarripa, en continuo estado de gestación y de agitación intersensorial.

EL TUBO – ¿Qué supone para vosotros el estar ahora con otro disco bajo el brazo?

CANCER MOON.- Un disco más y dos años de trabajo. Son canciones que las llevamos trabajando ya casi durante dos años, e incluso algunas ya las teníamos cuando sacamos el disco anterior.

E. T. – ¿Eran las dificultades que encontrabais para tocar en vivo y para enrolaros en una compañía fiable las que motivaron el parón de CANCER MOON?

C. M. – Esas y otras. En principio conciertos había, pero tampoco eran del tipo que queríamos. Lo que más nos paro fue el hecho de planificar mucho las cosas en base a lo que pensábamos grabar. Primero fue con Romilar-D, pero cuando ya teníamos la banda preparada, este sello no se puso de acuerdo con Polar, y se rompieron las negociaciones. El haber trabajado en esta banda nos exige el tocar en directo y lo hicimos en el Gaztetxe. El resultado no nos satisfizo del todo, llegó el verano y otra vez empezamos de nuevo. Luego vino Oihuka, que en principio estaban interesados, y nos dieron fecha de octubre, y cuando íbamos a ensayar para grabar el disco Oihuka se echo para atrás sin dar razones claras. Igual pensaron en los problemas que tuvieron con LOS BICHOS, y esto les hizo retraerse.

El caso es que CANCER MOON han vuelto con un contrato firmado con Munster Records, y el motivo no ha sido la insistencia de la gente ni la oferta de Munster sino como nos remarcan “el hecho de tener una serie de canciones buenas que nos interesaba que estuvieran dadas a la luz”. De hecho comentan que tienen una reserva de 50 canciones que les interesa sacar, parte de las cuales irán en una cinta que editarán más adelante. Toma, por si alguien dudaba de la  efervescencia creativa de C. M. y de la aprovechabilidad de todas sus ideas: “aparte del disco de estudio, domésticamente tenemos muchas otras ideas que también son positivas y nos encantan. No somos repetitivos ni nos basamos en pocas ideas, ya que se puede ver en el disco que hay canciones totalmente diferentes, e incluso una evolución entre el primero y el segundo disco”.

E. T. – ¿Qué tiene más importancia para vosotros, el decorado de guitarras y melodías como parte más visible de una canción, o lo que es el contenido del mensaje musical con la fuerza inherente
que lleva?

C. M. – Lo más importante son las canciones, que tienen que ser eso, canciones, si no lo son, nunca serán buenas. Una canción se puede presentar de todas las maneras que quieras. Con los instrumentos que gustes. Puedes hacerlas deshacerlas, destrozarlas, pero tiene que existir la canción, si no nunca harás nada.

E. T. – ¿En qué queréis que se fije más el público al oír este disco?

C. M..- Se tienen que fijar en todo, si sólo se fijan en una canción, tendrán una imagen o visión demasiado parcial. Lo bonito de C.M. es una imagen total, conocer los discos anteriores, la maqueta, y saber porqué es el grupo. También hay que darse cuenta de que cada canción es un mundo diferente con connotaciones distintas incluso como las letras, que cada una es absolutamente distinta a las demás y con significados muy opuestos. Nos referimos con esto a que simplemente somos cambiables es decir, seres humanos, y eso es lo fundamental.

Al referirnos a los detalles del directo, nos comentan que dan todo lo que pueden (Josetxo suele acabar destrozado), no excluyen la importancia del contacto con el público, pero tampoco es que estén demasiado pendientes de su reacción, asentando más o menos que ésta será positiva, ya que aseguran que su cometido en escena es lo suficientemente absorbente como para fijarse en otras cosas.

E. T. – ¿Qué creéis que es lo que más no les a gustado de C. M. a los que han pasado por la banda?

C. M. – ¿O qué es lo que no nos ha gustado a nosotros de los que han pasado por C.M.? ¿Seria lo mismo? Esa pregunta mejor sería hacérsela a ellos. ¿Por qué muchos no han querido profundizar en lo que es el esquema público de C.M.?

E. T. – ¿Hasta qué nivel han sido capaces de captar lo que les habéis dicho?

C. M. – Ha habido quien no ha arañado más que en la superficie, otra gente se ha metido más, pero por una razón o por otra hemos ido a buscar más gente, lo cual no quita para que algún día podamos recurrir a ellos otra vez. Ellos ya saben lo que les pedimos.

E. T. – ¿Habéis podido romper los esquemas musicales de esa gente?

C. M..- No, tampoco nos los han roto a nosotros.

E. T. – ¿Qué ha significado el “Hunted by the Snake” ya a dos años vista?

C. M. – Es un buen disco en realidad, las ideas y las canciones son buenas. Un primer ataque, y lo consideramos positivo mirando desde hoy.

E. T. – ¿Podría haberse parido el nuevo disco sin la experiencia del precedente?

C. M. – Creemos que sí.

E. T. – ¿Son tan diferentes las canciones ahora a cómo lo hubiesen sido hace un año, si se hubiera grabado entonces?

C.M – Probablemente si, fruto de la propia evolución y de la gente que te acompaña, que aportan su granito de arena.

E. T. – ¿Necesitáis de los discos para seguir avanzando como músicos?

C. M. – No, solamente necesitas de las ideas, nada más. Lo que realmente queremos hacer es que los discos sean cada vez más nuestros y más cercanos a la idea que tenemos de nuestra música. Y por supuesto, siempre en base a nuestras propias necesidades en cada momento. Lo que se trata es de personalizar.

CANCER MOON creen firmemente que el Rock’n’Roll no es ningún coto cerrado y que se abre a muchas posibilidades, y el ejemplo más claro lo tienen en el tema de su LP compartido “Fame of Glory” “Las reglas o baremos no son tales ya que las ideas pueden bifurcarse y dar lugar a otras”.

E. T. – ¿Se van agrandando vuestras influencias musicales?

C. M. – Por supuesto que sí. Siempre estamos oyendo música aparte de la nuestra, pero más que agrandarse es también lo que te pide la música que tú haces respecto a la que oyes. Entonces, ahí, hay una dinámica que te lleva siempre a ir moviéndote de gente, de estilos, de discos, o de formas de hacer canciones, de forma de producirlas, de presentarlas…

E. T. – O sea, el sonido y la línea de C. M. no queda perfilada de forma taxativa.

C. M. – Sí, por supuesto, estamos abiertos a todo. Siempre estamos buscando cosas nuevas. Incluso hay ideas que no están en la línea y son aceptadas totalmente. Creemos que eso es lo que nos diferencia de los demás grupos.

CANCER MOON no se sienten preocupados por ser una banda que, ya sea por el inglés, o por hacer lo que hacen (me refiero a la peligrosa afirmación de banda de sonido internacional), pueda quedar al margen del gran público “si la gente no entiende nuestra música preferimos que sigan escuchando lo mismo que antes”.

E. T. – ¿Quién exprime más a quién?

C. M. – Nadie exprime a nadie. Cada uno da lo que y se esfuerza por hacer vivir una canción.

E. T. – ¿Hasta qué punto queréis ejercer un control sobre lo que producís musicalmente?

C. M. – Es necesario el “top secret” porque si no luego todo se prostituye. Hay grupos que nos han copiado canciones teniendo nuestra cinta y sin haber salido y eso es muy feo.

E. T. – ¿Cómo vais a solucionar ahora el problema del directo teniendo en cuenta lo poco que duran los músicos de acompañamiento?

C. M. – No sabemos si habrá alguna manera de solucionarlo. Lo único que pedimos es cierta dinámica a la hora de tocar y lo que no queremos nunca es aburrirnos con lo que hacemos. Cuando hay gente que se aburre en el grupo nos saca de quicio, no podemos seguir. Algunos no dan más de sí en un momento dado y no llegan a lo que nosotros les pedimos, por ello necesitamos cambiar y buscar nuevas formas de llegar a lo que queremos, a hacer que las canciones estén vivas. Es la única manera en la que concebimos el directo.

E. T. – ¿Set guitarra-voz?

C. M. – Sí, a veces lo hemos pensado, ahí tenéis la última canción del disco “Indians”. En la cinta doméstica probablemente haya cosas de ese estilo. También nos gustaría llevar cosas pregrabadas para el directo, pero nos da respeto hacerlo. Siempre preferimos algo más vivo y para ello necesitas meter más gente y que esa gente coja el espíritu de las canciones y que encuentre el significado y el porqué de cada una. Y sobre todo porque hay que apuntarlas, estudiarlas, proporcionarles cierta intimidad y luego eso te da el “feeling”.

E. T. – Cuatro palabras para definir el disco.

C. M. – Guitarras, armonía, color y cierta violencia psicológica.

E. T. – Banda de pop, banda de rock, o banda a secas

C.M – Sí, hay rock, hay pop, pero hay otras cosas que no sabemos ni lo que son.

E. T. – ¿Algunas veces los personajes de las canciones podéis ser vosotros mismos?

C. M. – Siempre. Es parle de nosotros, de nuestras propias sensaciones.

Jon y Josetxo nos repasan un poco este 2° LP titulado “Flock Colibri Oil”, con dos caras significativas:

A.- «Welfare recording Side» (Grabaciones benéficas).

1.- «Solution»: Está hecha con una letra que habla sobre el horóscopo chino y sobre las distintas personalidades que a todo el mundo le interesan.

2.- «lnk»: Es una noción del mundo.

3.- «Have you seen it?»: Es una canción que guarda un cierto rencor rockanrolero, pero a pesar de todo tiene una sincronía y unas afinidades psicoacústicas bastante interesantes.

4.- «While Sky»: Habla del paso del tiempo y tiene un interesante final con una grabación de una radio holandesa, de una conversación sobre animales de la desaparición de especies de peces.

B.- «War Against Smoke». (Guerra contra el humo)

1.- «Smokers»: Canción sobre fumar y drogarse, el humo amarillenta mis dientes, la paranoia del hachís.

2.- «Folks»: Trata de la gente que vive en este mismo mundo pero en otra historia que no la puede ver.

3.- «Slocks»: Es más sobre sentimientos y tiene un ligero toque a «Ramblin», un riff corto de guitarra y una melodía muy pop.

4.- «Whole World»: “Me la inspiró (Jon) una pequeña experiencia sexual con una muchacha”

5.- «lndians»: Va sobre la opresión de los indios. Se refiere a la gente libre que vive de forma natural y a la que no.

Para terminar esta productiva entrevista nos referiremos a los detalles técnicos del LP. Ha sido grabado y mezclado en 4 días en los estudios franceses de Le Chalet y han contado con la ayuda de Kid Pharaon en las mezclas, pero el sonido ha sido el que ellos han querido plasmar, por ello en los créditos figuran ellos como productores. La criba natural ha dejado en nueve las 25 canciones con las que contaban en principio. En suma, un disco de guitarras más prolíficas, más trabajado, y aunque en esencia su evolución no haya sido tan fuerte, sino la natural en estos casos, sí que aportan un manojo de canciones que exigen ser digeridas de forma plausible pero con toda su substancia que es mucha y toda aprovechable.

M. A. Gómez.

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